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LA CARRERA FORMA PARTE DE LA INAUGURACIÓN DEL VIADUCTO

El Paseo del Bajo se divide entre los negros y los verdes

La Ciudad de Buenos Aires por quinta vez decide participar en una carrera familiar y profesional para concientizar sobre el cuidado del medio ambiente.

Ciudad Verde es una campaña presentada por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Su fin es generar conciencia y compromiso en la separación de residuos y el cuidado del medio ambiente. Organizaron por quinta vez la “Carrera Ciudad Verde”, el 25 de mayo, donde los participantes se separaron entre los negros, que representan los orgánicos, y los verdes, que representan a los reciclables. Ambos grupos tenían el mismo punto de salida y de llegada.

Crédito: (Ciudad Verde)

Desde las 8 llegaron participantes para retirar su kit que incluía una remera negra o verde y una bolsa reciclada. Muchos se preparaban para la carrera, entraban en calor, dejaban sus pertenencias en el guardarropas y otros participaban de las actividades que brindó el Gobierno. 

La zona estaba bien señalizada, había una carpa para el guardarropas, para retirar los kits, otra de primeros auxilios, y hasta una carpa VIP donde se encontraba el ministro Eduardo Macchiavelli. Además habían señales coloridas que indicaban distintas formas de reciclar. Sin embargo varios corredores no entendían cómo no habían tachos siendo una carrera para concientizar sobre el medio ambiente.

Habían dos camiones pequeños, uno tenía un cartel que decía “Reciclab” y el otro “Experiencia Eco”. En el primero mostraban el proceso del reciclado de botellas de plástico PET. El camión aparentaba ser una fábrica donde entraba una botella de plástico y el producto final era una púa para tocar guitarra. El segundo camión era un simulador 4-D. “Este simulador nos invita a viajar hacia la Planta de Reciclaje de Villa Soldati y descubrir cómo se separan y se reciclan los materiales”, dijo Carolina, la encargada de la Experiencia Eco. En la pantalla figuraba un robot que encogía al público y los trataba como si fueran plástico por reciclar, les caían gotas, habían vientos fuertes y calor.

Diez minutos antes de la competencia hubo un revuelo de personas, todas se estaban posicionando en la salida y gritaban: ¡están por largar! Eran alrededor de 10 mil personas que corrían cinco kilómetros. Habían personas con discapacidad, corredores profesionales y familias con menores de edad. 

La carrera iba a empezar a las 11 pero se atrasó veinte minutos. Entonaron el himno nacional y sonó una alarma que indicó el inicio de la carrera. Al terminar, Vicente Nicolás, un corredor de treinta años, contó que en su casa no reciclaban pero a partir de la carrera y de las actividades para concientizar, sus hijos comenzaron a estar más interesados y querían implementar algunos hábitos. Por otra parte Santiago Fernández, amigo de Vicente, agregó que él trabaja en un comedor industrial y tiene integrado en su día a día el hecho de separar material orgánico y reciclable. 

A las 14 finalizó la carrera y le dieron premios a los corredores hechos de materiales reciclables. En todo momento recordaban que el objetivo de la carrera era tomar medidas para el cuidado del medio ambiente. Para reflexionar, en los parlantes repetían: ¿Este es el planeta que les queremos dejar a las próximas generaciones?

Crédito: (A.C)